Cambios automáticos

En Digital Auto mantenemos y reparamos, mediante los medios técnicos más novedosos y una formación continuada de nuestros técnicos, todo tipo de cambios automáticos.

 

Disponemos de máquina de diálisis para el cambio de aceite (ATF) de tu caja de cambios automática. Mediante este medio, aseguramos la renovación prácticamente de la totalidad del aceite, pudiendo drenar entre un 95 y 98 % de la capacidad total incluyendo el convertidor.

 

En los mantenimientos de las cajas de cambios automáticas, aparte de sustituir el aceite, también sustituimos el filtro de aceite según el tipo de caja de cambios ya que en algún tipo de caja, está situado en su interior y sería preciso desmontarla, por lo que esta operación se realiza cuando se lleva a cabo un trabajo de reparación en su interior.

 

Otra operación que se realiza en los mantenimientos es la diagnosis de la unidad de control de la caja de cambios, viendo así si existen fallos o problemas. Una vez realizado el mantenimiento realizamos los ajustes pertinentes para devolver la suavidad de marcha a su caja de cambios.

Para un correcto funcionamiento y un menor riesgo de sufrir averías recomendamos hacer el mantenimiento en intervalos de entre 60.000 y 80.000 KM.

En algunos casos el fabricante no advierte de esos intervalos o considera que no se requieren realizar operaciones de mantenimiento y considera el aceite “de por vida”, pero la experiencia nos recomienda realizar los mantenimientos cada dicho intervalo para evitar sobreesfuerzos, problemas de mal funcionamiento o incluso deterioro prematuro de piezas y componentes internos.

Las consecuencias de no realizar mantenimientos en las cajas de cambios, son perdidas de potencia debido a un cambio defectuoso y roturas internas de los elementos, suponiéndonos todo ello un elevado coste de reparación.

 

Los síntomas más frecuentes en una caja de cambios automática en mal estado son:

  • El vehículo da tirones y probablemente existan dificultades a la hora de cambiar de marcha.
  • Perdidas de aceite de la caja acompañadas de un excesivo retemblor con el vehículo al ralentí.
  • Problemas con el convertidor de par que hará que la caja entre en modo de emergencia e impida engranar marchas superiores a la segunda
  • Una falta de respuesta que se percibe durante la conducción.
  • Olor a quemado originado por un calentamiento excesivo del lubricante.
  • Durante la conducción se percibe que la marcha salta y pasa a posición neutra N, debido a que el sistema entra en modo de protección.
  • En algunos casos el testigo de luz de avería de motor esta relacionado con problemas en la caja de cambios.

 

Además de un buen mantenimiento en las cajas de cambios podemos seguir algunos consejos que nos ayudaran a conservar en buen estado nuestra caja de cambios:

  • No olvides poner el freno de estacionamiento, y cuando el vehículo ya este frenado colocar la palanca de cambio en la posición P, especialmente en cuestas pronunciadas.
  • Cuando se efectúen paradas de larga duración es recomendable dejar la palanca en posición neutra N.
  • Pisar bien el pedal del freno y detener el vehículo por completo para efectuar los cambios en la palanca.
  • No realizar una conducción fuera de lo normal.
  • En caso de que el vehículo precise ser remolcado, se ha de hacer en posición neutra N.

 

Realizamos operaciones de mantenimiento y reparaciones en todo tipo de cajas de cambios automáticas:

  • Caja de cambios pilotada o robotizada: este tipo de cajas son prácticamente como las manuales, pero encontramos la ausencia de embrague. El conjunto de piñones necesita la misma lubricación que las cajas manuales y el engranaje de marchas se realiza mediante sistemas de accionamiento electrohidráulicos o electrónicos.
  • Caja de cambios automática con convertidor de par: este tipo de cajas cuenta con engranajes epicicloides, los acoplamientos y bloqueos se realizan mediante conjuntos de discos en baño de aceite, denominados embragues cuando acoplan y frenos si bloquean.

Emplea el aceite para lubricar los engranajes, accionar los embragues y frenos y para el funcionamiento del convertidor. El control de las marchas lo hace el calculador electrónico, y el distribuidor hidráulico reparte el aceite para accionar los embragues y frenos.

  • CVT o transmisión variable continua: en ellas se emplean dos poleas y una correa o una cadena metálica. El lubricante de estas cajas posee unas características de fricción especiales para favorecer el funcionamiento de las correas o cadenas.
  • Caja automática con doble embrague (DSG): basadas en un doble embrague y doble conjunto selector de marchas, uno para marchas pares y otro para las impares. Existen dos variantes de embragues, con discos de  en seco y bañados en aceite, el funcionamiento de estos embragues con discos en aceite genera residuos que afectan al funcionamiento.